25 de diciembre de 2014

Feliz navidad.

Arde, arde y no lo sabe,
me evade en cada palabra que cree en valde,
absortos se quedan todos cuando habla
y yo callo, con contemplarle me basta.

Creyente de una religión del amor eterno,
ardiente y vivo en cada soplo de viento.
Alegre se muestra al público en su concierto,
inteligente y poeta de nacimiento.

También llora, llora y no abandona,
apoyo incluso a deshora
y a destiempo sigue siendo compás cuerdo
y, sin quererlo, se convierte en el centro.

Mira, sus pupilas están vivas.
A cada momento le da
rima. Y, así, yo trastoco este poema torpe,
intentando plasmar un nombre que es maravilla,
obligando a descolocarlo todo, como me descoloca él la vida.
Pero prefiero mil veces este desorden si es su luz la que brilla.


21 de diciembre de 2014

Eres arte y eres vida.

De vez en cuando está bien lo de dejarse llevar, fluir. Las cosas parece que no pero saben diferentes. Como cuando contemplas un atardecer a la vuelta de la esquina por sorpresa o hueles a pan recién hecho, ya sabes, como cuando disfrutas de los pequeños detalles. A veces, sin darte cuenta, te sientes mejor, aún con peso, pero mejor. Y es extraño pero todo parece mucho más fácil, caminas de otra forma y tu movimiento es más puro.

Y así, puedo afirmar que si eres música, no responderé de mis actos; que la vida sabrá mejor entre bambalinas o con un telón recién abierto. Y no sé explicarlo pero es así: verdad. Sin necesitar más ni menos para ser feliz que un contacto con el suelo, que sentir tu centro; sentir que eres tú, pura comunicación, puro alma. Y a veces, centrarse en eso hace las cosas más sencillas, te cambia la perspectiva o, a lo mejor no, pero te despeja, te desahoga; es vida y es tu vida. 
Y no necesito más que un par de pasos y música, o silencios, pero fluir. La energía va sola, mi cuerpo es aire, mi vida es suelo y yo, me dejo ser. 


"Dance, dance, otherwise we are lost."

13 de diciembre de 2014

Sólo nos taparán la boca con besos

"Siempre hay alguien pensando en tí aunque tú no lo creas, tal vez no quien tú quieres, tal vez no de la manera en que tú esperas que lo hagan... pero no dudes que siempre estás en la mente y el corazón de alguien."  R.

Y te miro y estás jodidamente guapo y me pregunto si ya te quieres tanto como lo hacía yo, cuáles serán tus metas, qué esperas en este diciembre y cómo fue aquel concierto. Me pregunto tantas cosas y no puedo dejar de mirarte, y es triste que tenga que ser de esta manera, proyectar mis sentimientos frente a una imagen en una pantalla. Que la única información que tenga de ti sea esa, que callemos tanto... Me pregunto si ya has dejado de echarme de menos, si te sigo preocupando, si aparezco en tu día a día tanto como lo haces tú en el mío. A veces me creo que sí, otras tengo claro que eso dejó de ocurrir hace tiempo y, de vez en cuando, me digo a mi misma que no puedo seguir torturándome más planteándomelo. No sé qué nos ha llevado a esto. Sí, a esto de parecer desconocidos; de creernos mejor el uno sin el otro cuando ambos sabemos que la forma que teníamos de escucharnos y entendernos era única, diferente; que dábamos vida sin saberlo, nos dábamos la vida y, lo más importante, nos hacíamos reír. Y yo... yo hace tiempo que no río igual. Empecé a creerme fuerte, a afrontar la situación, a convencerme de una idea que no comparto y la gente dice que me ve bien. Supongo que soy buena en eso de tirar hacia delante, en lo de saber ponerle buena cara a los malos momentos o al menos se me da bien aparentarlo. Pero yo sé que no río igual porque a mi risa le faltan tus chistes malos. También sé que sigues aquí y que no te olvido. Ni quiero, ni voy a hacerlo. Y que hoy me creo valiente y a la vez tan cobarde como para escribir y no decirte esto en una mañana de insomnio, resaca a las 8 de la mañana.
Y es que, como te he dicho, me levanto y pienso en ti y, ahora mismo, lo único que me apetece es que me hagas reír.

27 de noviembre de 2014

Fiera

"Cierra bien la puerta y ábreme las piernas.
Sácame la lengua arrástrala por mí.
Fieras hambrientas que merodean sueltas, 
¿qué hace esta gente aquí?" 

Asalto a mano amada. Sin reglas, la cama es el mejor ring.
Acecha salvaje y sus intenciones disparan mis instintos. Mira felino dispuesto a atacar y, sin más, me dejo morder. Marca, fiera, que yo te araño cada ápice de duda en este éxtasis. ¿De dónde vino tanto miedo y por qué ahora nos sentimos tan invencibles?

Abro la puerta con la mejor piel de todas y cruza la línea.
No hay vuelta atrás.

Enrédate en mi pelo, vacíame los peros, hazme ser. Asalto a mano amada, querido. Tus dedos se engarzan en una lucha vital con los míos, entrelázate, el nudo es fuerte, deja que las caderas sean ritmo.

Calor.

Resbala, resbala por cada montaña de piel, las lenguas como capitanes, la boca timonel. Surca océanos en estas sábanas.
Sshh, no digas nada. Recuerda: asalto a mano amada.

Y no dejes de ser fiera.

"Guárdame el secreto con la boca abierta.
Me olvidaré de ti antes de irme de aquí."

17 de noviembre de 2014

Cuarto movimiento: la realidad.

"Sin ser, 
me vuelvo duro como una roca, 
si no puedo acercarme ni oír, 
los versos que me dicta esa boca."

Si vuelas mi vida se escapa y mis vértices se atan al vacío más intenso, el agujero negro vuelve y meterse es entrar en un bucle de disparidades.Y no hay palabras suficientes, no hay palabras para ti, aunque lo intente.Tu eres más que suficiente, más que cualquier concreción en búsqueda de belleza abstracta.
Y yo... 
    yo ahora soy, sin ser.
Vuelvo a ti, porque me gusta, porque lo necesito, y no me arrepentiré nunca de ello, lo sabes, pero siempre hay peros. Tranquilo amor, soy yo, créeme que tú no tienes la culpa.
Soy yo, que siempre me costó acostumbrarme a los cambios, que lo del retorno a mi centro se me hace pesado y que sigo anclada en un vuelo que ya tuvo su aterrizaje (pero es que estas alas se construyeron tan bien mi vida... )
No sé, el caso es que hoy de nuevo es domingo, de esos de resaca emocional ya sabes, de esos en los que el cielo está gris, me tengo que sumir entre ideas eruditas y solo puedo pensar en bailarte.
Has "vuelto y me has revuelto", sin duda. Deliré. Te vi recostado, te vi iluminado por una cálida luz de amanecer a las 12 de la mañana. Ha sido una putada no poder tocarte pero te he sentido, no preguntes por qué. Por un momento he sentido que tú, millones de pasos alejado, habías cerrado los ojos y habías pensado en algo parecido. Otra vez, deliré. Volé a un primer beso nervioso, volé a una despedida seca en búsqueda de un reencuentro que aún no ha llegado. Sentí que tu también lo hacías. Joder, quema. Volé a los 30 y pico grados y a la noche más bonita que tuvo Madrid cuando nuestros pasos pisaban al mismo compás. Cuando no era contratiempo. Deliré de nuevo amor. Pero es otoño, hace frío y ayer de regreso a casa doblé la misma esquina de esta ciudad, llegué a la plaza donde estuvimos cenando esa noche. Y no estás. No eres abrigo, no eres palabras dulces, no eres buenas noches, ni días, ni tardes. No eres lo que podrías ser.
Y yo también... 
sigo aquí, sin ser lo que podría  
Sin versos que conecten con los tuyos. A la espera de topar con alguna canción de cantautor de esos que nos gusta escuchar cuando nos deprimimos. Una canción que describa esta historia que no es historia. Que nos describa. Sin darme cuenta que, sin quererlo, nos seguimos describiendo aún en noviembre.
Te echo de menos, en todos los sentidos y, esa, es la verdadera realidad. 

3 de noviembre de 2014

La excepción que confirma la regla.

Las rupturas siempre fueron jodidas, y decírmelo a mí que llevo ya varias a mis espaldas. El caso, y esto es una verdad como un templo, es que por mucho que nos duela, queridos míos, todo es cuestión de tiempo. Tenéis que tener claro que el recuerdo de esa persona que considerabais especial no tenderá hacia el olvido sino que, en cierto modo, siempre estará ahí porque fue otra experiencia más de  vuestra vida, un “ente con el que tenías algo que aprender” digamos. La cuestión es que él, precisamente, no era cualquiera. Desde que le conocí inconscientemente lo supe, tenía algo en la mirada, algo que te llevaba a confiar plenamente, algo que te atrapaba aún sin saberlo. Él era vida en sí mismo, puro alma; diversion, inteligencia y emoción; era sensibilidad y cordura; era sensato y fiel a sus valores, unos valores tan asentados que paradójicamente admiraba . Jamás, y de esto estoy bien segura, he confiado en alguien como lo hice en él. Tenía la necesidad de darle todo lo que estuviese en mi mano que se me olvidó por completo su necesidad de mi tangibilidad y mi miedo a la dependencia. Lo único que me importaba era hacerle feliz, saber que al final del día tendría sus buenas noches, que cuando me despertase me daría los buenos días, que seguiría siendo mi apoyo incondicional aún estando lejos y con eso, os juro, que sobraba y bastaba. Él me dio alas para ser libre sin saber que mi libertad estaba consigo; y, aún así, dice que merezco “algo más”, sin saber que lo mejor que podía haber encontrado era a él mismo. No por un sentimiento abstracto sino porque él era concreto, real.
La pena de todo esto fue precisamente eso de lo que os he hablado al principio, el tiempo. Una conversación supeditada a una espera que, para cuando llegó, cualquier ápice de rendición ya estaba fuera de lugar. Lo triste fue verle, dar un paseo por todas las zonas que habíamos pisado y saber que nuestras sombras ya no irían al unísono. Mirarle de nuevo y darme cuenta de que no volvería a ser suya como desde ese instante quise, como aún con el tiempo sigo queriendo. Asumir un sino que se resume en tenerle cerca y controlar las distancias, esas que nos habían matado, esas a las que ahora estamos tan supeditados. Y es que, queramos o no, la vida a veces es injusta y no queda otra que aprender a convivir con desenlaces fracasos.
Hoy le veo triunfador. Se encontró a sí mismo y solo pido que en cada momento me siga teniendo presente, que se acuerde de un siempre que fue sincero y de que le sigo echando de menos, sin echarle, aunque a veces parezca lo contrario. Que algo tan fuerte como nuestro nosotros jamás quedará solo en eso: aprendizaje. 

2 de noviembre de 2014

"A veces haces algo y estás jodido, otras estás jodido por lo que no haces (...)"

Y luego está lo de echarte de menos, que es una tremenda putada.

27 de octubre de 2014

Frente a mente.

(...)
Maldigo el haberme lanzado al vacío de nuevo,
cuando este puto invierno solo te echa de menos
y mi abrigo pide abrazarte aunque estés lejos,
un susurro al oído "amor por fin nos tenemos".

Y te veo...
Despierta un grito interno.
Y mi alma suplica no quedarnos quietos.
Mirarte a los ojos sabiendo que te mueres por dentro.
Mientras tus gestos dicen lo contrario a tus pensamientos.
Coraza fiel, fortaleza y hiel.

Dime que si te toco vuelves a ver mi cara dormida.
Dime que si te rozo vuelves a sentir que me quieres toda tu vida.
Dime que algo se mueve en ti cuando río y me muestro entera.
Dime que mueres por ver mi cuerpo echo poema.
Dime que esa guitarra echa de menos estas manos torpes
y que solo quieres que mis besos lleven tu nombre.
Dime que hoy nuestro sol será luna llena
que las dudas se esfumaron en cuanto cruzaste esa puerta.
Dime que te mueres por mis manos, mis ojos, mi boca.
Báilame el agua, se mi fuerza, sin derrotas.
Libremos batallas, este es nuestro último asalto.
Aprovéchalo.
Te quiero tanto...

25 de octubre de 2014

Locura transitoria.

Hoy no me apetece ser poéticamente correcta, hoy no me da la gana pensar formas bellas. Hoy me da igual el mundo sinceramente; hoy quiero ser egoísta y voy a decir todo lo que me salga del papo; hoy solo quiero ponerme frente a frente con eso que llaman “vida” y decirle que es una puta tramposa. Decirle que es muy fácil regalar sueños e irse a hurtadillas por la puerta de atrás tan pronto como ha aparecido. Hoy me apetece que la jodan, repudiarla y escupirla mil veces. Estoy hasta las narices de lo de que el tiempo todo lo cura y que hay que aprender de cada cosa que pasa. Eso ya lo sé, esos consejos los tengo todos apuntados en la lista de tareas a recordar para empezar el día y lo único que hacen es sacarme de quicio. El caso es que odio ceñirme a una fuerza que no controlo. ¿Por qué tengo que pensar que la cura es el tiempo?, ¿por qué tengo que vivir un presente pendiente de un futuro incierto? Si aquí y ahora solo me apetece pegar una patada al suelo y que todas las cosas retrocedan a un primer encuentro. A aquel momento en el que todo es comienzo, todo son dudas pero hay ganas de saltar. 
       (La verdad que hoy voy a ganar este asalto).
Hoy me apetece decirte a la cara que eres una puta y una cobarde, que siempre me dejas con las ganas, con mal sabor de boca. Hoy me apetece reconocer(me) que no estoy bien pero que puedo, hoy me apetece decir(me) que estoy hasta la polla de ser fuerte pero que voy a seguir siéndolo. Hoy todo son contradicciones y mañana, ¿qué coño? Sudo de mañana. Hoy no quiero estar "sola" pero en realidad es lo que “necesito”. Hoy la mejor compañía es la música y mi cuerpo. Hoy solo quiero que se deje llevar por contratiempos, por golpes de cabeza y contorsionismos toscos, incluso me apetece no ir al compás, ser veloz, tener un orgasmo con eso que llaman ritmo y dejarle a medias.

Hoy vida, hoy te admito que eres una puta sí, pero ¿sabes? Gracias a ti sigo aquí,
         más viva que nunca

21 de octubre de 2014

Y pensar que no sé qué hago aquí.

Vuelvo a ti y vuelo otra vez.
El viento sopla en una dirección que no es 
la que quiere ser.
Mírame,
esta vez te noto cambiado.
Mírame, quiéreme. 
No es tan complicado.
Dame tu mano, volemos, las alas no nos las cortaron.
Pájaro que deseaste ser libre, vuela pero a mi lado.
Y no te preocupes del pasado,
que este queda a veces aparcado, 
desgastado con los años.

Y yo, sintiendo que tengo que componerte
miro a este pentagrama ausente,
que dibuja notas desafinadas,
sinceridad rebosante de tus ganas…
Y me tiemblan las entrañas cuando te apareces
y entonces me derrumbo internamente como tantas veces
pensando qué debo hacer.

    Y no debo, 
         y no espero 
           que entiendas que no lo sé.

Ahora que estás cerca, 
     ya nada sé.

14 de octubre de 2014

Tiempos verbales.

Y yo me pregunto ahora cómo desaparecerá todo esto; este vacío en el pecho, este nudo en la garganta, este mar en las pestañas del que tanto hablabas. Cómo le cuento a mi almohada que mis sueños ya no son reales, que ya no será el doble de nadie a quien imagino abrazar, si no testigo de un insomnio pasado por agua. Cómo le cuento a mi despertador que su sonido ahora es una metralleta suicidándome de nuevo a la realidad, que ya no me verá sonreír porque “un día más es un día menos”.
Y ahora cómo me reconstruyo yo si el mejor de los arquitectos ha decidido emigrar de sentimientos, cómo vuelvo a la guerra si en esta batalla he perdido toda razón, cómo vuelvo a creer en la libertad, si aún siendo libre me siento presa del vacío.

Yo no quería volver a escribir al desamor, estaba muy harta de los verbos en pasado con aires de nostalgia y desengaño. Quería regalarte una camiseta de tu grupo favorito acompañada de la Patera que ahora naufraga en un recoveco de tu habitación; quería acompañarte a un mirador bajo la lluvia y que las luces de la ciudad fueran testigos de un amor que puede con todo; quería admirar cada conocimiento nuevo que me brindases, cada vídeo absurdo que vieras y aprender de ti; quería conocerte gruñón, vago, pletórico, artista, perdido, feliz; quería superar obstáculos juntos; quería que el invierno me viera “morderme las ganas” para luego verte y comerte la vida y no “recomponerme sin ti”; quería apostar y subir 9, que me vieras brillar encima de un escenario y dedicarte cada paso; escribirte de la forma más sincera como tantas veces has querido que alguien lo hiciera por ti, pero escribiendo a la felicidad; quería ponerte, desnudarte y que “lloraras al verme”. Quería todo contigo y nada sin ti.
“Dejar de lado algo tan fuerte duele”, nunca fui consciente del valor premonitorio de esas palabras hasta ahora. Y, este... este presente no es que duela, es que me mata por dentro. Cada beso ya no es “un punto final a la pesambre” porque ya no te besaré, ya no te contaré los lunares, ya no te cogeré de la mano con fuerza si tengo miedo, no podrás tocar mis andares ni dar paseos mientras una orilla borra nuestras huellas, porque el tiempo va a borrarlas aún sin quererlo. Mirar al futuro de esa manera cuando lo único que quiero es cuidarte y comerte la boca es una puta mierda.

Solo te pido una última cosa: cierra los ojos por un momento, déjate de tiempos verbales y mira dentro de ti. ¿Lo sientes? Lo llamamos "silencios compartidos".
Que, yo que sé, hoy mi agenda se ha abierto por el 25 de diciembre, y hay una idea que no va a salir de mi cabeza: tú, vida, mi vida.

Buenas noches.

8 de octubre de 2014

Hojas secas

Hojas secas caen ahora, como cae mi pena. Mi llanto lo ha ahogado este vendaval y ahora toca alimentarse sin tu agua.

Imagina que ves crecer una rama, una rama que puede llegar muy lejos, soportar lluvias torrenciales, terremotos, tsunamis y, de repente, una cuchilla se clava en su madera y la corta de raíz, sin darle la oportunidad de superar cualquier temporal que acechase su existencia, arremetiendo sin piedad.
Ahora imagina que eres esa rama, que la savia que te corre por dentro es tan fuerte que no quieres dejarte caer pero te están precipitando al vacío.

Y ahora, ahora imagina
“Imagina que te beso y no te giras”.

7 de octubre de 2014

.

Hoy te quiero fuerte, te quiero valiente. Hoy música eres tú la protagonista. Álzate espléndida, nubla mis problemas, despierta cada lágrima y deja que fluya. Hoy eres tú, tú y tú y mañana también y al otro y así una sucesiva cadena de preguntas, de recuerdos, una lista de reproducción aleatoria, un vaivén torrencial de emociones, un te quiero latente y firme, una ostia contra el suelo, un tocar fondo después de haberse onnubilado con un cielo eterno.

"Dale calor" que hoy no quiero oir el mundo.

29 de septiembre de 2014

Rescatando notas 2.0

Y mira sus manos,
delicadas, pidiendo reclamo.
Y, tras un grito de auxilio, toca con sus dedos una libertad marchita,
perdida entre el ayer y la esperanza tardía
pero libertad al fin y al cabo.

Y mira sus manos,
desgastadas en tan pocos años,
sin perder la belleza entre arrugas tempranas.
Toca su piel, suave y delicada,
con algún callo dueño de pequeños sacrificios,
éxitos y fracasos resumidos en alguna dureza.

Y mira sus manos
y la quiere libre pero suya,
porque cuando toca es sincera,
porque cuando le toca,
tiembla su vida entera.

2 de septiembre de 2014

Rescatando notas 1.0

Allí en donde el infinito pierde su nombre, donde se juntan esos dos mares, donde el sol guarda secretos de amores de verano, de melancolía, de felicidad.
Aquí, donde la vida se ve de un color mejor, donde no pesan las derrotas, donde no hay juicios, donde realmente me siento libre. A tu lado.

31 de julio de 2014

S.P.N.B

Perdería la cuenta de los besos que me quedan por darte, y repetiría miles de veces apuestas que ganaría. Desafiaría a las horas en mi portal, en tu cama, entre mis dientes. Volaría donde hiciese falta y te echaría de menos para, de nuevo, encontrarte y encontrarme también. Las olas me dan vida desde que te cuento los lunares y la brisa sienta de lujo si eres tu el que está tumbado a mi lado para sentirla.
Los atardeceres luchan con el anochecer para que marquemos la diferencia y tu mientras te quedas pegado a mi pelo, me besas el cuello, me vuelves loca. Y una luz brilla a lo lejos en este cielo opaco, que es el mismo para los dos aquí que allí. Lo miro y esta constelación me habla de ti, de mi, de los secretos que nos confesamos, de las ganas que te tengo; de la despedida que no es despedida, del "hasta pronto" que esconde mi "te quiero"; del "te echo de menos" que reivindica mil y un besos, mil y una noches, una cuenta atrás que empieza por infinito.

13 de julio de 2014

"No es que esté lejos, es que estoy en una nube"

Lo bonito de los silencios es cuando los compartes, cuando no necesito más que tu mirada para entenderte y para perderme también; cuando me rozas y yo te acaricio y a veces se interrumpe ese silencio con una pequeña carcajada. Lo bonito es cuando ríes, cuando paseo y las nubes posan envidiosas esperando a que las mires para darlas forma pero no lo haces, porque me miras fijamente y eso a mi me eclipsa. Siento que últimamente me desconozco demasiado pero podría acostumbrarme a esta situación. Siento que incluso ya no sé escribir sin pensar que las palabras que encuentro no son suficientes ¿Qué cojones tienes? Peor que la droga, sin duda, me absorbes por completo. Y es que quiero conocerte tanto hasta el punto de llegar a entender esos silencios que cayemos en un futuro, dueños de secretos de tu a tu, de ti y de mi, de una sola forma: "nosotros".
Si tu me dejas, podemos volar juntos.

2 de julio de 2014

Casualidad repentina

La hoja se coló de repente en un recoveco de la puerta mientras esta permanecía entreabierta. Se coló y se posó en un montón abandonado en la esquina de aquella mesa, a la espera de cualquier casualidad repentina, del mismo modo, pasando desapercibida.
Esa puerta se cerró y pocos vientos había que pudieran dar pie al desorden instantáneo, a esa pequeña materialización de historias abandonadas. Hasta que un día, sin más ni menos, pasaste por aquella mesa dejando una pequeña brisa tras de ti que sacó a relucir esa hoja.

        Casualidad repentina.

La leíste sin esperar nada a cambio y vino a entregarte todo aquello que tenía escondido. De repente, cada palabra se adecuaba a ti, te daba forma y, conforme más la releías, todo tenía más sentido. La cuidabas, pero las arrugas empezaban a hacer mella. Hasta que, casualidad repentina, la puerta volvió a abrirse y el viento hizo el resto.

     “Volar…

                   Volar…”

18 de junio de 2014

Imagina

Últimamente me inspiro contigo, con tu voz, con tu boca, tu sonrisa y tus ganas de todo. Últimamente tengo también miedo, miedo de inspirarme demasiado y que se traduzca en dependencia; miedo al miedo de querernos y al de obsesionarme compulsivamente con tu persona; miedo a perder tus silencios, tus consejos y tu forma de hacerme reír.
Sin embargo, la noche llega y estás cerca, te siento tan cerca… y me abrazas por la espalda y me consuelas con tu aliento en mi nuca, con tu mano rozándome sin prisa y sin pausa, simplemente entendiendo el lenguaje de la piel. Y yo me erizo imaginándote, me inspiro nuevamente y, por un momento, el miedo desaparece porque estás aquí al lado cerrando cualquier puerta a los fantasmas del pasado, alejándolos con tu delicadeza y tu forma de protegerme, trayéndome paz.

Abro los ojos, y al despertar me doy cuenta de que tu cuerpo se ha ido pero sigues aquí acariciando cada situación, con tu presencia tan cerca que me atrapa y te hago este texto donde me sobran las palabras y me faltas tú y tiemblo… porque ya es demasiado tarde, porque ya me has enganchado.

11 de mayo de 2014

Pequeña inspiración diurna.

Y esta forma suicida que tenemos de querer sin querer.
Que hoy muevo el mundo por ti y mañana Dios sabe por qué.
Que no conozco equilibrio sin tus vértices,
ni mejor sabor que el de tu derrota.
Que hoy muero por tus ojos y mañana,
mañana por tu boca.

Hipotecaré el azar que me trajo hasta ti.

Te limitaste a ser un pedido más en la cuenta.
Nos autoconvencimos de que este juego no podía ir más allá, que quererse entre recovecos no es lícito para nadie y que tu voz sonaba mejor tras esa pared. Que una gota de agua y otra de aceite nunca llegan a juntarse y que esa regla estaba marcada a fuego en tu ser.
Dejar de lado algo tan fuerte duele, igual que me quema tu sonrisa frente al mundo o tu manera de hacer que todo esté bien, que yo esté bien.

Eres vida y eres suerte, la que tengo de tenerte aunque sea de esta manera, que no la mejor, pero sí suficiente. Soy feliz si tu lo eres, no mereces menos, y no pido más que tenerte aunque sea lejos.

15 de febrero de 2014

Humo

Vivía del placer, de su habilidad para construir discursos, del don de palabra que le permitía surcar bocas delirantes. Vivía de cuerpos y no de recuerdos, de la volatilidad de los instantes, del éxtasis de la noche.

 Intenso.

A raudales, su lujuria recorría todas las calles de la ciudad y no había mujer que se le resistiese. Inspiraciones repentinas de noches entre sábanas. Historias de alcohol y sudor que recordar al día siguiente entre cervezas. Había surcado miles de cuerpos y ninguno como el suyo, pero era demasiado orgulloso para admitir que esa espalda era distinta, que esa boca sabía diferente, que sus manos eran como cuerdas de guitarra y que los acordes sonaban mejor bajo su vientre. Le había atado una química feroz, voraz pero la huida siempre le generó más éxitos que fracasos, y ya sabéis eso de que hay que guardar las apariencias.

Ante eso, bebió otro trago y escogió una nueva víctima que llevarse a la boca. Otra noche encendiendo el cigarrillo de después, un nuevo cuerpo desnudo a su lado y una calada en la que quemar aquellas últimas palabras que bombeaban en su cabeza:

-                              -   Todavía puedo ser tu musa, si es que aún crees en el arte

14 de febrero de 2014

La venda.



Con mirada fija al frente, sin miedo a un juicio y las cartas sobre la mesa. Tienes escalera directa a mis entrañas y yo ni sé las reglas del juego. Puede que te estés tirando un farol pero como sigas mirándome con esas ganas de comerte el mundo voy a tener que volver a la tierra para que juegues conmigo al gusto, o mejor cojo vuelo directo a ti y nos dejamos llevar entre colchones.

Dios sabe lo que te haría si decidiese apostar y subir 10, pero a esta esquina no llega la lluvia y necesito mi cobijo. Como de costumbre, escondiéndome por miedo al torrente de sensaciones de inseguridad, sabiendo lo predecible, aferrándome a mi intuición. Sin querer dar la vuelta a la vida, ni al futuro y, sin querer, también, haciendo memoria de tus lunares o de mis paseos por tu nuca.  Sin ir más allá en palabras de lo que pueden expresar mis ojos, pasando desapercibida.


Soy el ente observador, la aguja del pajar que nadie encuentra. Sin embargo, te diré un secreto, a veces las mejores oportunidades son las que no se ven a simple vista pero, cuando de verdad miras, te das cuenta de lo ciego que estuviste. 

25 de enero de 2014

"Si no reivindicas tu humanidad te convertirás en una estadística. Estás avisado"

Doblas la esquina y millones de apariencias te saludan, te dicen "Hola, estamos aquí para hacerte sentir integrado" y te dan "conversación" pero todo es superficial. No hay valores, no hay vida, solo posiciones totalmente banales y te sientes fuera de lugar. ¿Qué ha sido del hecho de aprender del otro? Reconozco que mi nivel de cultura no es muy alto pero, a pesar de ello, no me avergüenzo del todo porque siempre tengo algo que aprender, porque me encanta sentarme a escuchar a una persona que me llene de sabiduría y no de ideas sin fundamento. Necesito aires de vida, de sentimientos, de inteligencias emocionales y de reflexiones. Necesito personas y no copias. Mi interior me grita y lucha por reivindicar algo que se está perdiendo, nuestra esencia, nuestra personalidad, el alma... Llamadlo como queráis pero tenemos ante nuestros ojos demasiada belleza interior y nos limitamos únicamente a observar la ropa que lleva el de enfrente o lo potencialmente follable que es una persona, ojo que todos lo hacemos y lo seguiremos haciendo, es algo completamente lícito. La cuestión es que hay mucho más allá de todo eso y no podemos dejar que pase desapercibido. No podemos atribuir lo "bello" a algo que es solo apariencia, no podemos depender nuestras necesidades y buen humor solo a un estado físico, a curtir únicamente el cuerpo y nada la mente. Cuando la balanza tiende más a un lado u a otro la felicidad es un estado utópico, y no es ley que pueda conseguirse en un equilibrio pero al menos si lo intentas te definirás como persona y eso, amigos, vale mucho más que cualquier operación estética.

""Mens sana in corpore sano"

20 de enero de 2014

Y te dirán de todo con tal de complacer tus oídos.

Siempre buscando la aprobación en los demás, siempre pendiente de una señal que te haga integrarte más en esa conexión social perdiendo tu propia esencia por miedo a destacar o por miedo a no encajar, lo que a veces viene siendo lo mismo. Incluso este mismo texto resultará incongruente una vez que se haga público, pero los pensamientos y las acciones a veces se rigen por esa dinámica de la contradicción, como la gente que habla a las espaldas por “no querer hacer daño”, como los que no valoran nada porque no dejan de mirar hacia sí en lugar de hacia el resto. El mundo a veces apesta y otras en cambio aparece esa puesta de sol a la vuelta de la esquina como un regalo de la naturaleza que no puedes desaprovechar, no al menos sin antes "capturarlo" para una amplia mayoría.
Llegados a este punto yo lo único que pido es no caer en esa moda pasajera de contemplar el mundo sin apreciarlo únicamente porque es lo que uno hizo en un momento dado y se tomó como modelo a seguir. Yo solo pido ser, ¿el qué? Un miembro más pero con criterio.