27 de noviembre de 2012

Let's capture the moment, cause even forever ain't forever


Una sensación, un ir y venir constante que ahora ni viene. Vagar sola, pensamientos a flor de piel y una contradicción que emerge día tras día. Intentas huir, pero no hay huída que valga, sigue fluyendo…
Divagas y la nostalgia hace que los recuerdos emerjan como si hace dos días siguieras estando aquí, con esa actitud, con esas ganas. Pero ya no hay ganas, por no haber no hay nada, y vuelvo al lugar de donde quizás no debería haber salido.
Las palabras son bonitas, hacen que viajes a mundos que nunca tienen por qué existir. Tu mente vuela, dejándose guiar por esas frases aparentemente tan adecuadas a tu contexto. Y ves un futuro, maldita manía del ser humano de pensar en el futuro… maldita mi manía de construir castillos en el aire. Pero son los hechos los que prevalecieron y yo no quería que me regalaras los oídos, sino tu compañía, una falta que el frío invierno pronuncia más.

Ahora volvemos a eso de ser de piedra, de no sentir, a eso de echar de menos algo que está de más, a alguien que ni siquiera pones cara, ni cuerpo, ni nombre… a esa sensación, solo una…

18 de octubre de 2012

La marea me dejó aromas de un barco


No creímos lo suficiente, fueron palabras en vano. Sentimientos, ilusiones depositadas en un tarro con roturas, señales de un pasado que estaba presente.

Mi armazón reconstruido por completo fue resquebrajándose, abriéndose sin miedo al "qué vendrá", ¿el motivo? Un ocupante nuevo. Pirata que navegaba sin vértigos, adentrándose poco a poco, alistando tierra firme dentro de mi caparazón. Hincó su bandera prometiéndome oro y vida plena, diciendo que no encontraría mejor lugar que aquella mi isla, ahora suya también. Y le creí, ingenua, puede, pero mi mente me sigue diciendo que aquel pirata era sincero en el momento. Sus ojos no delataban mentira y sus labios sabían a verdad…
Pero la marea subió más de la cuenta una noche, y al día siguiente la conquista había desaparecido. 
De nuevo aquel sentimiento… vacío… 
Armazón que tan reconstruído estabas… ¿por qué volviste a doler? 

Necesidad de aquel barco que ya navegaba a la deriva,
sin rumbo, ni el mismo pirata lo sabía. 
Solo tenía en mente una cosa:
libertad, libertad que no podía darle mi isla…

20 de agosto de 2012

El miedo

"El miedo tiene miedo de que no le tengas miedo así que mírale a los ojos y dile que esto va en serio" (Fase)


Esa manía de atarnos, de querer forjar algo que aún no está escrito. Ese afán de necesidad, fruto de sentimientos nuevos a los que nos aferramos como si del fin del mundo se tratase. A veces, la distancia es la solución, otras la problemática, y nunca sabes si estarás haciendo las cosas bien. Guiarse por impulsos, en ocasiones, puede ser el desencadenante de algo equívoco e imprevisto, y esperar, a veces, enfría las cenizas de aquella llama que está empezando a arder de nuevo. 
Nunca sabrás la solución, y hagas lo que hagas, algo estará mal, pero bueno, siempre está mejor arrepentirse de lo que has hecho que no de lo que deberías haber hecho pero no hiciste por miedo. Sí, el miedo, ese sentimiento que siempre se apodera de nosotros, que nos muestra a los fantasmas del pasado y nos recuerda lo negativo que pasó con anterioridad, que nos priva del hecho de dejarnos llevar, que nos hace frenar en seco cuando no sabemos si lo que se esconde al final del camino es una cascada o simplemente un pequeño salto de agua. Esa bruja de los cuentos, esa pesadilla de la realidad, ese ser abstracto que se presenta en cada decisión de nuestra vida y se cree el poseedor del imperio de la autoridad...
¿Sabes lo que le digo yo al miedo?  ¡Qué te jodan! Si las cosas tienen que salir mal, saldrán mal, si tienen que salir bien, saldrán bien, pero son capítulos más en este libro de la vida, y lo siento, pero no quiero que te conviertas en el protagonista ;)

22 de marzo de 2012

Para, para, para qué quererte tanto... si después, después, si después te vas.

Un tira y afloja. Un quiero, no puedo, no puedo, quiero. La ley de la antítesis. La ley del perro que come pero no deja comer. Mira, cariño, se claro. No quiero dudas, no quiero altibajos, no quiero nada que no sea un beso. Tenlo claro.
Tú, yo y este invierno frío.
Tss, calla, hoy quiero ser tu abrigo.

12 de marzo de 2012

Ajedrez

Cuando llevas mucho tiempo en la penumbra pueden suceder dos cosas: que ardas por llamar la atención o que, por el contrario, quieras pasar totalmente desapercibido. Yo no sé en qué borde estoy o a qué tiendo, pero sé que lo echo de menos. Veo ese brillo alejarse, lo veo cada vez más lejos y hace unos días estuve casi tocándolo con la punta de mis dedos. Sentía ese calor, sentía esa sensación… eso que se siente cuando consigues los méritos que te propones. Sentía eso… y de repente nada. Vaya, qué curioso es todo, ¿no? Llevaba mucho tiempo sin querer ponerle empeño a este tipo de cosas, y para cuando se lo puse me tope con la pared… La luz fue un simple fogonazo, avancé y solo había un muro que separaba todo aquello a lo que aspiraba. Sí…la próxima vez creo que me quedaré quieta.
A veces está bien quedarse quieta, hubiese estado bien que hubieras movido ficha, hubiese estado bien hacer jaque-mate, rey.

31 de enero de 2012

Que la luna a mí siempre me sabe a poco

Que quiero más y más y más. Que no me conformo con que la composición esté correcta, porque le falta luz, le falta color, le faltas tú.  Entiéndeme, no busco mucho, no pido más que un mero "Atrévete". Que la desconfianza y el miedo no son buenos amigos, ya lo he descubierto durante estos últimos años. Pero soy capaz de cerrarles la puerta en sus narices y decirles: "Esta vez soy yo quien decide". Total... quien no arriesga no gana.

17 de enero de 2012

“Dos desconocidos, que si se hubieran conocido serían el uno para el otro”


Me pruebo miles de cosas antes de salir de casa. Bailo en todo momento. Escucho música a altas horas simplemente porque necesito llorar y/o pensar. Me gustan los retos. Y si te molestases en conocerme sabrías que tú habrías sido uno de ellos. Uno de ellos… si tu presencia no hubiese durado solo de un par de segundos.
Te cruzaste, parecías afín, y en mi mente explotó la imaginación…de mañanas de sorpresas en mi puerta, de tardes de peli y manta en tu sofá, de caricias en tu espalda, o días tumbados sobre la arena de la playa. De besos y despedidas, de cafés recién hechos o chocolate con fresas al cenar. De días contigo, de noches sin ti, teniendo la posibilidad de echarte de menos. Pero el sueño duró un par de minutos. Lo que tardaste en doblar esa esquina y desaparecer.

Podríamos haber sido tantas cosas…