19 de noviembre de 2013

Partidas de tute.

A veces me da por inspirarme, hacía mucho que no lo hacía y hoy me ha tocado recordarte. El soul está ahí, y su voz desgarradora parece entremezclarse con mis pensamientos, arañarme por dentro para dibujarte.
No sé cómo te trata la vida, no sé si el tiempo ha hecho mella en ti. No sé qué historia irás contando, ni tampoco si me echarás de menos. Ni siquiera sé que es lo que siento pero el caso es que me emociono y supongo que eso de por sí significa algo.
Te perdí y me duele pensarlo pero así las cosas están muchísimo mejor, más que mejor, hay paz. Algo que hace años no pasaba. Pero también hay una carga, un miedo y una huida.
Actué como sujeto voyeur y te vi a lo lejos, pagando tus deudas, buscando cobijo. Y me planteo qué tal hubiera seguido viviendo en la ignorancia o en la inocencia de creer en ti, cómo hubiera recordado esas historias de familias grandes en hogares humildes, esas aventuras o esos platos combinados y las partidas de tute.
No lo sé, solo sé que las cosas tenían que ser así. Que mi rostro sigue inexpresivo y que cada vez que pronuncien tu nombre tenderé a mostrar un gesto de pasotismo y las palabras de resentimiento saldrán inevitablemente pero es lo que toca.
Hoy te recuerdo en aquellos días y prefiero quedarme con eso, con esa niña que no sabía nada, con esos años que parecían distintos, con una realidad translúcida pero al fin y al cabo mi realidad infantil. No es que haya habido un punto final de esto, simplemente es así, nadie ganó la partida. Es solo que aquí cada uno da de lo que recibe y hay veces que para que se den algunas oportunidades, para disfrutar, hay que desprenderse de ciertas cosas en el camino.

1 de octubre de 2013

Al mal tiempo, buena cara.

A veces nos estancamos con las pequeñas piedras que hay en el camino, nos obcecamos en que las cosas solo pueden salir mal y que saldrán mal y culpamos a una fuerza fuera de nuestro alcance conocida como “karma” y/o destino. Pensamos que nada puede sucederle a alguien que sea peor que lo que nos ha ocurrido a nosotros y llenamos nuestra pequeña cabeza de pensamientos negativos y de sensaciones frustrantes que lo único que nos hacen es generar inseguridad y miedo. A la mayoría de las personas les cuesta darse cuenta de eso pero la verdadera salida a esos problemas reside en cambiar la perspectiva, en centrarse en pequeños detalles positivos que paulatinamente hagan el día a día mejor, que te hagan sacar una sonrisa y decir “todo va a salir bien", piénsalo, al fin y al cabo, sigues vivo. 
Que vida solo hay una como para andar malgastándola pensando solo en las cosas malas que nos ocurren y centrándonos únicamente en nuestro pequeño yo situado justo en el ombligo, epicentro personal y social. Amigos, vivan, sientan, y disfruten de cada momento. Habrá malas rachas, eso está claro, pero siempre, SIEMPRE, se puede tirar hacia delante, con paso firme y la cabeza bien alta.

28 de septiembre de 2013

Vasos que se llenan.

¿Qué es lo que nos lleva a esto? Mentes necias que priorizan su imperativo de verdad. Y es que se cree el ladrón que todos son de su condición. Sin embargo y aunque les parezca mentira, existen personas que te demuestran que hay algo más a parte de la corrupción personal que nos identifica a los humanos… No son máquinas, no se mueven solo por el capitalismo de sus acciones. Van más allá, profundizando en el interior, haciendo las cosas porque les sale de dentro, erigiéndose sobre una bondad que se escapa a la razón y, sobre todo, al corazón de estas mentes. Unas mentes envenenadas por la avaricia y que impregnan sus diálogos de una ironía y sarcasmo sobre el cual escupiría las veces que hiciese falta (y mi rabia acumulada me dice que incluso me quedo corta).
Yo creo en estas personas, las buenas, las agradecidas, tengo FE CIEGA en ellas. Lo malo es que en esta sociedad muchos no son capaces de levantar la cabeza y dejar de mirarse su propio ombligo como para poder verlo…


Así que, a palabras necias, oídos sordos.

20 de septiembre de 2013

Pequeñas inspiraciones nocturnas

I.

Mírala como pasa, como queda.
Su melena al viento y a la espera.
Parece libre, pero no. Está atada a numerosos valores como la lealtad y el compromiso, pero no sabe lo que es querer ni lo que es volar porque le cortan sus alas sin apenas iniciar el vuelo, porque le quitan las ganas con tantos peros.

____________________________________________________________________________

II.

No sé qué hacer, no sé quién eres.
No sé nada y lo sé todo, o creo saberlo.
Me ves a lo lejos y solo soy un ente más en tu mundo. Pero allí, en el fondo, en la tela que sirve para rellenar decorado.  

Justo ahí, donde ya te pierdes porque todo está borroso. 

4 de septiembre de 2013

"Dices que a veces no comprendes qué dice mi voz, cómo quieres que yo sepa lo que digo".

Me pierdo entre tus curvas y dibujas a pinceladas rostros de mi y de ti que desconocía. Me descubres el mundo de forma distinta, me das paz. Me cuidas y me evades. Eres vida.

Pero yo me escapo, no quiero atarme, no te comprendo o no me comprendo, quién sabe. 
Y huyo, como siempre o tal vez como nunca. 

Un sin sentido, ya ves, pero es que soy así. "Dejarse llevar suena demasiado bien" ya cantaba aquella letra, "suena" que no "es" (o no quiero que sea).

A veces pensamos demasiado y demasiado nos resulta poco, entramos en un bucle de ideas entremezcladas y dispares sin llegar a ninguna conclusión. Por eso, siempre mi moral podrá con mis ganas y las ganas me comerán por dentro. Hasta que aprenda tanto de ti que quiera ver el color entre tus caderas y la luz entre tus ojos, hasta que mi mente tenga más locura que cordura y mi voz solo pronuncie tu nombre para dejarse llevar, y esta vez no por la razón, sino por tu boca.

Dime que no lo echas de menos y te diré que mientes.

La melodía de mi verano la rigen Extremoduro y Marea, el sabor a Estrella levante y el tacto de la brisa marina. A lo lejos una puesta de sol entre dos mares y de cerca las mejores risas que he podido compartir. 

Me evado y siento que todo está bien, que da igual de donde venga o a donde vaya que cuando esté allí seguiremos bajando al césped y yendo al paseo oscuro, que seguiré llegando tarde y me seguirán insistiendo en que no lo haga, que seguiremos imitando distintos acentos y personajes y, lo mejor de todo, que seguiremos juntos.
Mientras tanto, sigo contemplando esta instantánea y muero de nostalgia, que no de pena. Y les echo de menos, pero no les echo.

Grandes.

10 de junio de 2013

Sin ser, me vuelvo duro como una roca

"El gimnasio al que vas está lleno de tíos que intentan parecer hombres, como si ser un hombre significara rendirse a los deseos de un escultor o un director artístico" (El club de la lucha, Chuck Palahniuk)

Somos dueños de una belleza innata. La belleza que habla desde dentro, que explota por necesidad de ser oída y sin que nadie la escuche. Somos los únicos que la poseen y, sin embargo, dejamos que se esfume, sin verla, pasa desapercibida ante nuestros ojos, pero pasa.

Pasó, como tú cuando te fuiste, como yo cuando quise darme cuenta de que te habías ido. Un sinfín de nadas y un cúmulo de todo. 

Dime ahora qué belleza buscas si no fuiste capaz de apreciar tu propio corazón. El alma ahora habla sola, se siente sola, porque nadie la escucha, porque nadie la toca. Alza su mano e intenta hacer lo mismo con su voz pero está muda. El paso de los años la ha resquebrajado y ahora se oculta en un culto al cuerpo, que no ente culto, y ahí se queda. Sin valores, sin alimentos, sin una sustancia que le haga sentir viva, sin esas emociones, porque estas decidieron esfumarse por miedo o por necesidad de huir de un mundo rendido al artificio. Fueron listas, al menos tomaron una decisión, no como otros, que nos quedamos viendo cómo corren, cómo huyen y se esfuman, pasivos y sin hacer nada. 

8 de marzo de 2013

Y no encuentro nada, y soy todo a la vez.


Las luces se apagan y tendemos a sentirnos desprotegidos.
Entiende que este juego no va conmigo si dejaste de ser mi vaivén.
Un brote efímero de una luz difusa… Soy la piedra sin papel.

Y yo no encuentro nada y soy todo a la vez. 

Mi todo sin fe.