28 de septiembre de 2013

Vasos que se llenan.

¿Qué es lo que nos lleva a esto? Mentes necias que priorizan su imperativo de verdad. Y es que se cree el ladrón que todos son de su condición. Sin embargo y aunque les parezca mentira, existen personas que te demuestran que hay algo más a parte de la corrupción personal que nos identifica a los humanos… No son máquinas, no se mueven solo por el capitalismo de sus acciones. Van más allá, profundizando en el interior, haciendo las cosas porque les sale de dentro, erigiéndose sobre una bondad que se escapa a la razón y, sobre todo, al corazón de estas mentes. Unas mentes envenenadas por la avaricia y que impregnan sus diálogos de una ironía y sarcasmo sobre el cual escupiría las veces que hiciese falta (y mi rabia acumulada me dice que incluso me quedo corta).
Yo creo en estas personas, las buenas, las agradecidas, tengo FE CIEGA en ellas. Lo malo es que en esta sociedad muchos no son capaces de levantar la cabeza y dejar de mirarse su propio ombligo como para poder verlo…


Así que, a palabras necias, oídos sordos.

20 de septiembre de 2013

Pequeñas inspiraciones nocturnas

I.

Mírala como pasa, como queda.
Su melena al viento y a la espera.
Parece libre, pero no. Está atada a numerosos valores como la lealtad y el compromiso, pero no sabe lo que es querer ni lo que es volar porque le cortan sus alas sin apenas iniciar el vuelo, porque le quitan las ganas con tantos peros.

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II.

No sé qué hacer, no sé quién eres.
No sé nada y lo sé todo, o creo saberlo.
Me ves a lo lejos y solo soy un ente más en tu mundo. Pero allí, en el fondo, en la tela que sirve para rellenar decorado.  

Justo ahí, donde ya te pierdes porque todo está borroso. 

4 de septiembre de 2013

"Dices que a veces no comprendes qué dice mi voz, cómo quieres que yo sepa lo que digo".

Me pierdo entre tus curvas y dibujas a pinceladas rostros de mi y de ti que desconocía. Me descubres el mundo de forma distinta, me das paz. Me cuidas y me evades. Eres vida.

Pero yo me escapo, no quiero atarme, no te comprendo o no me comprendo, quién sabe. 
Y huyo, como siempre o tal vez como nunca. 

Un sin sentido, ya ves, pero es que soy así. "Dejarse llevar suena demasiado bien" ya cantaba aquella letra, "suena" que no "es" (o no quiero que sea).

A veces pensamos demasiado y demasiado nos resulta poco, entramos en un bucle de ideas entremezcladas y dispares sin llegar a ninguna conclusión. Por eso, siempre mi moral podrá con mis ganas y las ganas me comerán por dentro. Hasta que aprenda tanto de ti que quiera ver el color entre tus caderas y la luz entre tus ojos, hasta que mi mente tenga más locura que cordura y mi voz solo pronuncie tu nombre para dejarse llevar, y esta vez no por la razón, sino por tu boca.

Dime que no lo echas de menos y te diré que mientes.

La melodía de mi verano la rigen Extremoduro y Marea, el sabor a Estrella levante y el tacto de la brisa marina. A lo lejos una puesta de sol entre dos mares y de cerca las mejores risas que he podido compartir. 

Me evado y siento que todo está bien, que da igual de donde venga o a donde vaya que cuando esté allí seguiremos bajando al césped y yendo al paseo oscuro, que seguiré llegando tarde y me seguirán insistiendo en que no lo haga, que seguiremos imitando distintos acentos y personajes y, lo mejor de todo, que seguiremos juntos.
Mientras tanto, sigo contemplando esta instantánea y muero de nostalgia, que no de pena. Y les echo de menos, pero no les echo.

Grandes.