25 de diciembre de 2014

Feliz navidad.

Arde, arde y no lo sabe,
me evade en cada palabra que cree en valde,
absortos se quedan todos cuando habla
y yo callo, con contemplarle me basta.

Creyente de una religión del amor eterno,
ardiente y vivo en cada soplo de viento.
Alegre se muestra al público en su concierto,
inteligente y poeta de nacimiento.

También llora, llora y no abandona,
apoyo incluso a deshora
y a destiempo sigue siendo compás cuerdo
y, sin quererlo, se convierte en el centro.

Mira, sus pupilas están vivas.
A cada momento le da
rima. Y, así, yo trastoco este poema torpe,
intentando plasmar un nombre que es maravilla,
obligando a descolocarlo todo, como me descoloca él la vida.
Pero prefiero mil veces este desorden si es su luz la que brilla.


21 de diciembre de 2014

Eres arte y eres vida.

De vez en cuando está bien lo de dejarse llevar, fluir. Las cosas parece que no pero saben diferentes. Como cuando contemplas un atardecer a la vuelta de la esquina por sorpresa o hueles a pan recién hecho, ya sabes, como cuando disfrutas de los pequeños detalles. A veces, sin darte cuenta, te sientes mejor, aún con peso, pero mejor. Y es extraño pero todo parece mucho más fácil, caminas de otra forma y tu movimiento es más puro.

Y así, puedo afirmar que si eres música, no responderé de mis actos; que la vida sabrá mejor entre bambalinas o con un telón recién abierto. Y no sé explicarlo pero es así: verdad. Sin necesitar más ni menos para ser feliz que un contacto con el suelo, que sentir tu centro; sentir que eres tú, pura comunicación, puro alma. Y a veces, centrarse en eso hace las cosas más sencillas, te cambia la perspectiva o, a lo mejor no, pero te despeja, te desahoga; es vida y es tu vida. 
Y no necesito más que un par de pasos y música, o silencios, pero fluir. La energía va sola, mi cuerpo es aire, mi vida es suelo y yo, me dejo ser. 


"Dance, dance, otherwise we are lost."

13 de diciembre de 2014

Sólo nos taparán la boca con besos

"Siempre hay alguien pensando en tí aunque tú no lo creas, tal vez no quien tú quieres, tal vez no de la manera en que tú esperas que lo hagan... pero no dudes que siempre estás en la mente y el corazón de alguien."  R.

Y te miro y estás jodidamente guapo y me pregunto si ya te quieres tanto como lo hacía yo, cuáles serán tus metas, qué esperas en este diciembre y cómo fue aquel concierto. Me pregunto tantas cosas y no puedo dejar de mirarte, y es triste que tenga que ser de esta manera, proyectar mis sentimientos frente a una imagen en una pantalla. Que la única información que tenga de ti sea esa, que callemos tanto... Me pregunto si ya has dejado de echarme de menos, si te sigo preocupando, si aparezco en tu día a día tanto como lo haces tú en el mío. A veces me creo que sí, otras tengo claro que eso dejó de ocurrir hace tiempo y, de vez en cuando, me digo a mi misma que no puedo seguir torturándome más planteándomelo. No sé qué nos ha llevado a esto. Sí, a esto de parecer desconocidos; de creernos mejor el uno sin el otro cuando ambos sabemos que la forma que teníamos de escucharnos y entendernos era única, diferente; que dábamos vida sin saberlo, nos dábamos la vida y, lo más importante, nos hacíamos reír. Y yo... yo hace tiempo que no río igual. Empecé a creerme fuerte, a afrontar la situación, a convencerme de una idea que no comparto y la gente dice que me ve bien. Supongo que soy buena en eso de tirar hacia delante, en lo de saber ponerle buena cara a los malos momentos o al menos se me da bien aparentarlo. Pero yo sé que no río igual porque a mi risa le faltan tus chistes malos. También sé que sigues aquí y que no te olvido. Ni quiero, ni voy a hacerlo. Y que hoy me creo valiente y a la vez tan cobarde como para escribir y no decirte esto en una mañana de insomnio, resaca a las 8 de la mañana.
Y es que, como te he dicho, me levanto y pienso en ti y, ahora mismo, lo único que me apetece es que me hagas reír.