1 de marzo de 2016

El uno de mi par.

Muchos dicen que la mejor cura es el amor...
Mi mejor cura son tus brazos rodeándome, haciéndome sentir fuerte ante las adversidades, dándome calma. El betadine que supone tener tu cariño y lucha incondicional por mi felicidad, tu aporte vital a mi alma, tu mirada dándome sosiego, tus palabras de madurez haciéndome ver que, por encima de todo, nunca odie, que aprenda de cada persona y circunstancia que se me presente, que viva. Mi mejor cura es contar todos los días con tu intuición, tu energía desorbitada, tu consejo perfecto, tu brujería innata. Eres mi vida, mi luz y eres todo lo que siempre sé que va a estar conmigo, en mí. Te entrego cada logro, cada baile, cada paso a mejor porque más de la mitad de lo que soy es gracias a ti. Tú me permites volar, me estás dando alas y superas tus miedos. Tu eres el claro ejemplo de superación, de grandeza a cada año, en cada arruga, de apoyo sin medida y a deshoras. Tú eres el uno de mi par de ejemplos a seguir, la belleza de la sabiduría hecha ser vivo. 
Gracias por darme la vida, por ser la mejor guía en este camino, por saberte tan valiente, por tu educación e inculcación de valores. Gracias, por enseñarme que la autenticidad de cada uno reside en la honestidad que tengamos con nosotros mismos, por hacerme amar tanto la vida. 
Mis palabras nunca serán suficientes para expresarte lo grande que eres ni todo lo que significas para mí. 
Tú eres el mejor regalo; el verdadero amor de mi vida.