31 de diciembre de 2015
Y en el reloj de antaño como de año en año
8 de diciembre de 2015
Y que el resto solo orbite.
¡Qué bonita esta ilusión! Quererse desde el centro y que el resto solo orbite.
19 de noviembre de 2015
La frustración del crear
Os presento a la frustración del crear. El caos reorganizado por intentar expresar todas las vivencias internas, los más profundos sentimientos, el desgarro que sufrió tu alma en ese momento de quietud del mundo, en esa falta de humanidad racional, en esa conexión con lo simple, lo básico. Y se supone que mi lenguaje es otro, que no hay palabras realmente que puedan definir todo lo que llevo dentro. ¿Cómo expreso lo que veo bello o lo que me repudia?, ¿cómo organizo si dentro de mí todo es un lío, si siento que mis entrañas van a explotar y que no hay límites de razón, que solo soy emoción, que solo soy agua? Supongo que los riachuelos se tejen solos, se dibujan, se convierten y funden, y el caos se reordena, o al menos "fluye", como dirían los modernos. Porque todo supuestamente tiene que seguir un orden, porque se supone que esto tiene una intencionalidad aunque se reduzca únicamente a la emoción, aunque parezca poco. Que será "parecer", que no "ser". Porque en lo simple a veces se esconde lo esencial, lo importante. Porque somos humanos: emocionamos, sentimos, racionalizamos, organizamos y priorizamos, por desgracia en la mayoría de las ocasiones siguiendo ese orden. Porque de lo que observo, muchos simplemente pasan. No contemplan, no conectan, no reducen. Sólo engrandecen en pos de buscar figuras que ensalcen la parte más superflua, la socialmente más aceptada; Porque se funden de otra forma, porque son de otro lenguaje. Y eso, sinceramente, me da pena.
6 de octubre de 2015
Cambiemos lo que perdimos por lo que ganamos.
29 de septiembre de 2015
Señor océano.
16 de septiembre de 2015
Te devuelvo el aire en forma de suspiro.
en su nido guardo los versos que te escribo,
pa' que me abras el pecho, solo sirve tu sonrisa"
12 de agosto de 2015
Ave Fénix
Frenos y miedos.
¿Oyes eso? Esa voz de fondo, esa que a veces ni se escucha. Es tu yo queriendo ser. Escucha lo que te quiere decir que aunque sea en forma de susurro está soltando verdades como puños y tiene más razón de la que tú crees. Mira eso, pero mira, no veas. Se llama vida y eso que hay entre medias en tu camino es un precipicio, un precipicio llamado libertad. Tu capacidad de saltar al vacío o no es lo que los mortales llaman valentía. Son las ganas, el no saber a qué te enfrentas pero el creer tanto en ti que te de igual, que te de tan igual que arriesgues sabiendo que puedes sufrir, incluso que puedes perder, cogiendo el toro por los cuernos y siendo consciente de las consecuencias, pero sintiéndote jodidamente vivo. Solo los valientes que saltan se llegan a sentir libres. Las alas les nacen solas, les nacen de la capacidad de dejar sus miedos atrás, de ser honestos consigo mismos asumiendo posibles victorias y derrotas y de que, en su balanza, pueda más el peso de la fuerza que el del fracaso. Porque "fracasar" fracasamos todos en diferentes puntos de nuestra vida. De hecho, en ese vuelo y desde esa perspectiva, habrá veces que iniciemos la caída libre y nos imaginemos estrellándonos contra el suelo. Pero ... ¡ey! Hasta que tus sueños sean más grandes que tus miedos, hasta que tu madurez te permita aprender de los "errores", hasta que te des cuenta de que realmente no eran errores sino aprendizajes y tires hacia delante y seas ave fénix, invencible.