16 de septiembre de 2015

Te devuelvo el aire en forma de suspiro.


Quisiera ser aire, escapar de tu pelo y enredarme en tu vida. Y hablo de ti, octava maravilla, que eres pura, que eres alma y auténtica locura. Quisiera ser brisa y acariciarte lentamente, conectarme a tus redes y así poder ser uno siendo dos. O ser dos que se sienten como uno. No medias naranjas, ni con medias tintas. Sin más ni menos que ser complementos, directos, hacia una misma dirección. Quisiera ser alas y volar entre tus piernas, y sí, sé que es el típico juego de palabras, pero me gusta más jugar contigo, cuando te canto y tu callas o cuando te toco y gritas. Y entre tanto acorde, y entre tanto desafino, estamos tumbados cuerpo a cuerpo, alma a pecho, soportando nuestro peso, tendiendo a lo leve cuando nos fundimos, despreocupándonos de la vida y sus precipicios. Pues, esta vez, cariño, voy de tu mano...
 ... y no me asusta tener que saltar al vacío, 
        no, si es cont(m)igo.

"Y da igual que no vuelvan las golondrinas, 
en su nido guardo los versos que te escribo,
y da igual si se han perdido las llaves, 
pa' que me abras el pecho, solo sirve tu sonrisa"