Cuando llevas mucho tiempo en la penumbra pueden suceder dos cosas: que ardas por llamar la atención o que, por el contrario, quieras pasar totalmente desapercibido. Yo no sé en qué borde estoy o a qué tiendo, pero sé que lo echo de menos. Veo ese brillo alejarse, lo veo cada vez más lejos y hace unos días estuve casi tocándolo con la punta de mis dedos. Sentía ese calor, sentía esa sensación… eso que se siente cuando consigues los méritos que te propones. Sentía eso… y de repente nada. Vaya, qué curioso es todo, ¿no? Llevaba mucho tiempo sin querer ponerle empeño a este tipo de cosas, y para cuando se lo puse me tope con la pared… La luz fue un simple fogonazo, avancé y solo había un muro que separaba todo aquello a lo que aspiraba. Sí…la próxima vez creo que me quedaré quieta.
A veces está bien quedarse quieta, hubiese estado bien que hubieras movido ficha, hubiese estado bien hacer jaque-mate, rey.