20 de enero de 2014

Y te dirán de todo con tal de complacer tus oídos.

Siempre buscando la aprobación en los demás, siempre pendiente de una señal que te haga integrarte más en esa conexión social perdiendo tu propia esencia por miedo a destacar o por miedo a no encajar, lo que a veces viene siendo lo mismo. Incluso este mismo texto resultará incongruente una vez que se haga público, pero los pensamientos y las acciones a veces se rigen por esa dinámica de la contradicción, como la gente que habla a las espaldas por “no querer hacer daño”, como los que no valoran nada porque no dejan de mirar hacia sí en lugar de hacia el resto. El mundo a veces apesta y otras en cambio aparece esa puesta de sol a la vuelta de la esquina como un regalo de la naturaleza que no puedes desaprovechar, no al menos sin antes "capturarlo" para una amplia mayoría.
Llegados a este punto yo lo único que pido es no caer en esa moda pasajera de contemplar el mundo sin apreciarlo únicamente porque es lo que uno hizo en un momento dado y se tomó como modelo a seguir. Yo solo pido ser, ¿el qué? Un miembro más pero con criterio.