Vuelvo a ti y vuelo otra vez.
El viento sopla en una dirección que no es
la que quiere
ser.
Mírame,
esta vez te noto cambiado.
Mírame, quiéreme.
No es tan complicado.
Dame tu mano, volemos, las alas no nos las cortaron.
Pájaro que deseaste ser libre, vuela pero a mi lado.
Y no te preocupes del pasado,
que este queda a veces aparcado,
desgastado con los años.
Y yo, sintiendo que tengo que componerte
miro a este pentagrama ausente,
que dibuja notas desafinadas,
sinceridad rebosante de tus ganas…
Y me tiemblan las entrañas cuando te apareces
y entonces me derrumbo internamente como tantas veces
pensando qué debo hacer.
Y no debo,
y no espero
que entiendas que no lo sé.
Ahora que estás cerca,
ya nada sé.