31 de julio de 2014

S.P.N.B

Perdería la cuenta de los besos que me quedan por darte, y repetiría miles de veces apuestas que ganaría. Desafiaría a las horas en mi portal, en tu cama, entre mis dientes. Volaría donde hiciese falta y te echaría de menos para, de nuevo, encontrarte y encontrarme también. Las olas me dan vida desde que te cuento los lunares y la brisa sienta de lujo si eres tu el que está tumbado a mi lado para sentirla.
Los atardeceres luchan con el anochecer para que marquemos la diferencia y tu mientras te quedas pegado a mi pelo, me besas el cuello, me vuelves loca. Y una luz brilla a lo lejos en este cielo opaco, que es el mismo para los dos aquí que allí. Lo miro y esta constelación me habla de ti, de mi, de los secretos que nos confesamos, de las ganas que te tengo; de la despedida que no es despedida, del "hasta pronto" que esconde mi "te quiero"; del "te echo de menos" que reivindica mil y un besos, mil y una noches, una cuenta atrás que empieza por infinito.