Llevaba mucho tiempo esperando que llegase aquel día. Jamás imaginé que fuese de la manera en que llegó, pero supongo que lo bonito de todo es que sea inesperado,lo que también hizo que fuese especial.
Dar vueltas sin sentido, sintiendo simplemente una conexión. No querer que llegue una despedida y ver como el reloj se enfrenta a ti, avanzando a horcajadas cuando tu solo quieres que se pare el tiempo.
Quizás eso fue lo que me hizo darme cuenta de que, por primera vez, tenía ganas de ti.
